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¿Cómo pueden los talleres y recambistas beneficiarse de la moratoria del pago del alquiler?

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El pago del alquiler supone alrededor del 25% de los gastos fijos de una empresa,y por ese motivo diferentes asociaciones de empresarios han solicitado al Gobierno medidas urgentes para reducir la carga económica que supone al alquiler para autónomos y pequeñas empresas.

En el último Consejo de Ministros, el Ejecutivo ha aprobado una serie de mecanismos de renegociación y aplazamiento de los pagos para los inquilinos de locales con dificultades económicas derivadas del estado de alarma.

Estas medidas se han dado a conocer hoy mismo en el Boletín Oficial del Estado (BOE) gracias a la publicación del Real Decreto-ley 15/2020, de 21 de abril, de medidas urgentes complementarias para apoyar la economía y el empleo, donde se incluyen estas medidas encaminadas a reducir los costes operativos de pymes y autónomos.

¿Cuáles son estas medidas?

La moratoria aprobada por el Gobierno difiere en función del arrendador del inmueble. En el caso de que se trate de una empresa pública o de un gran tenedor, entendido como tal cualquier persona física o jurídica que posea en propiedad más de 10 inmuebles urbanos (excluyendo garajes y trasteros), el inquilino podrá solicitar una moratoria en el pago de la renta del alquiler, que se aplicará de manera inmediata. También entran en este grupo los que poseen un inmueble con más de 1.500 metros cuadrados construidos

Esta moratoria afectará al tiempo que dure el estado de alarma, así como a sus prórrogas y mensualidades siguientes, sin que pueda superar los cuatro meses. Este aplazamiento será sin intereses ni devengos a partir de la siguiente mensualidad de la renta. Estas cuotas aplazadas se irán abonando de manera fraccionada en un plazo de dos años, que comenzará a contar a partir del momento en que se supere dicha situación o se alcancen los cuatro meses citados previamente.

El inquilino tiene un mes para solicitar esta moratoria a su arrendador desde la entrada en vigor del real decreto-ley, es decir, el 23 de abril de 2020. Dicha moratoria deberá ser aceptada por el arrendador, siempre y cuando no se hubiera alcanzado un acuerdo previo entre ambas partes, ya sea de moratoria como de reducción de cuota.

¿Y si mi arrendador no es un gran tenedor?

En el caso de los talleres o recambistas que trabajen de alquiler en un local que no pertenezca a un gran tenedor, el inquilino podrá solicitar el aplazamiento temporal y extraordinario en el pago de la renta siempre que dicho aplazamiento o una rebaja de la renta no se hubiera acordado por ambas partes con carácter voluntario. En estos casos, el inquilino podrá utilizar la fianza para pagar total o parcialmente alguna mensualidad, aunque tendrá que reponerla en el plazo de un año desde la celebración del acuerdo.

¿Qué autónomos pueden pedir esta moratoria?

En el caso de los autónomos, deben estar afiliados en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos en la fecha de declaración del estado de alarma, es decir, el 14 de marzo (o, en su caso, en una de las mutualidades sustitutorias del RETA).

Además, deben acreditar que su actividad haya quedado suspendida debido a la entrada en vigor del estado de alarma. En el caso de las actividades no suspendidas (como la distribución de recambios o la reparación y mantenimiento de vehículos) hay que demostrar una caída de la facturación de al menos el 75% en comparación con la factura media mensual del mismo trimestre del año anterior.

Es decir, son condiciones muy similares a las que se necesitan para solicitar la prestación extraordinaria, de la que encontrarás todos los detalles en este otro artículo: todo lo que debes saber sobre la prestación extraordinaria para autónomos.

¿Y en el caso de las pymes?

Para que una pyme pueda acogerse a esta moratoria debe cumplir estos requisitos:

- Que el total de las partidas del activo de la empresa no supere los cuatro millones de euros durante dos años consecutivos.
- Que su cifra de negocio neta anual no supere los ocho millones de euros durante dos ejercicios consecutivos.
- Que el número medio de empleados durante el ejercicio no sea superior a 50.

Si se cumplen estos requisitos, la compañía deberá acreditar que su actividad ha quedado suspendida por el estado de alarma o que la facturación del mes anterior al que se solicita la moratoria caya caído al menos un 75% en comparación con la factura media mensual del mismo trimestre del año anterior.

¿Cómo acreditar la reducción de facturación?

Los recambistas y talleres, como servicios esenciales, no podrán acreditar la prohibición de la actividad, pero sí una caída drástica de la facturación. Para ello hay que presentar al arrendador una declaración responsable con información contable de ingresos y gastos que haga constar la reducción de la facturación mensual al menos un 75%. En el caso de que el arrendador lo solicite, el inquilino tendrá que mostrarle sus libros contables.

 fuente: posventa.com

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